4.   Muéstrate inconforme con los malos usos. Enseña a tu hijo a que, si alguno de los miembros del grupo de WhatsApp comparte algún contenido desagradable, inapropiado, de mal gusto o inmoral, manifieste con respeto su disconformidad. No hay que crear la discordia en el chat grupal, sólo mostrarse contrario a ese tipo de mensajes, imágenes o vídeos.

5.   Evita comentar rumores. Tanto por privado como por los grupos, la gente comenta rumores que, en muchos casos, no son verdad. Y, aunque lo sean, no es elegante ir hablando mal de alguien. Y menos por escrito, pues las palabras vuelan, pero lo escrito permanece. Además, debe intentar erradicarlos para que no se compartan más, por lo menos en sus círculos de amigos. No se trata de ser el aguafiestas de la pandilla, sino un ejemplo a seguir.

6.   Abandona ese grupo. Irse de uno de ellos puede resultar antipático para el resto de participantes del chat. Pero es mejor marcharse que estar recibiendo contenido que luego resulta lamentable para su educación.

7.   Apártate del móvil. Es bueno dejar el teléfono en un lugar donde no vayas a estar. Esa dependencia del WhatsApp se reducirá si el niño aprende a no estar siempre pegado al móvil, sin necesidad de estar constantemente desbloqueando el smartphone para comprobar si alguien le ha escrito.

8.   WhatsApp no es negativo. Es una aplicación súper útil para comunicarnos con ellos, y que ellos se comuniquen con sus amigos. Con ella, podéis intercambiar información muy buena para ellos, así como vídeos o imágenes entretenidas para que vean lo que es verdaderamente bueno y moral.

Gonzalo Medina